El equipo de salud de Larrainzar ha concientizado en temas de salud a la cultura local de la comunidad.

El equipo del Centro de Salud de Larrainzar con los muñecos del teatro guiñol.

Los habitantes de Larrainzar (Chiapas) aprenden a cuidar su salud cantando y viendo teatro guiñol. El 90% de los ciudadanos de esta localidad es de origen indígena y se comunican en Tzotzil. Sufrían una barrera lingüística y cultural que les limitaba la comprensión de los consejos de salud. Ante esta situación, la doctora Sandra Guadalupe Trejo y la licenciada Karina Pinacho, junto al resto del equipo, optaron el pasado año por innovar y romper su zona de confort.

Adaptaron sus conocimientos médicos al mundo del arte y transformaron los consejos de salud en canciones populares y obras de guiñol en la lengua materna de la comunidad. En menos de un año, los resultados positivos ya se pueden comprobar. “En un año hemos visto cómo ha mejorado la participación de las mujeres en centro de salud, sobre todo, la asistencia al control prenatal antes de las doce semanas y la detección de signos de alarma después del parto”, reconoce con satisfacción la doctora Sandra Guadalupe Trejo, directora del centro de salud de Larrainzar. Los datos hablan por sí mismos.
En el año 2015, de enero a julio, solo diez mujeres habían asistido a su control prenatal antes de las doce semanas de gestación. En el año 2017, hasta el mes de julio, 21 mujeres llegaron a su primera consulta, lo que implica un aumento del 110%.

La jornada de trabajo del equipo médico de este municipio no termina cuando finaliza al término de la consulta. Las tardes, incluso los días feriados, los dedican ahora a su particular productora artística, en la que han logrado involucrar a los promotores de salud y voluntarios de la comunidad. Construyen muñecos de guiñol, escriben letras de canciones, graban discos en estudios musicales de amigos y actúan ante los vecinos de la localidad. “Hemos descubierto nuestros propios talentos y virtudes y los ponemos a disposición de la comunidad”, explica la licenciada en nutrición Karina Pinacho Arrollo, que pone voz a gran parte de las canciones populares sobre temas de salud. “Utilizamos, sobre todo, temas musicales conocidos, que tienen ritmo muy pegajosa y contagiosa”, añade Karina Pinacho, que cuenta con el apoyo del personal local del centro de salud para cantar las canciones en lengua Tzotzil.

Los consejos de salud cantados y teatralizados por el equipo médico de Larrainzar se escuchan ahora en los mercados, en las plazas y en los puestos de trabajo de toda la comunidad. La adaptación cultural ha permitido derribar las barreras que antes impedían a los vecinos la comprensión de aspectos básicos de salud que podían salvar sus vidas y las de sus familias.

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