La plataforma comunitaria de Majunpepentic salió adelante gracias a la perseverancia de la doctora Farid y a la historia personal de una voluntaria

 

La doctora Lesbia Farid junto con parte de la plataforma comunitaria en el centro de salud de Majunpepentic, municipio de Chenalhó.

La doctora Lesbia Farid junto con parte de la plataforma comunitaria en el centro de salud de Majunpepentic, municipio de Chenalhó.

Las cuarenta y ocho promotoras de salud de las comunidades de Majunpepentic y Yabteclum aceptaron su trabajo sólo por seis meses. La doctora Farid sabía que era muy poco tiempo para atender a las más de quinientas mujeres en edad fértil que habitan en esas comunidades. Tuvo la iniciativa de identificar entre las promotoras a Verónica una mujer de cuarenta y siete años, que diez años atrás había perdido un niño en el embarazo. Farid sabía que sí convencía a Verónica lograría convencer al resto de las promotoras para que se comprometiesen a trabajar durante un año. Lo logró. Verónica entendió que de su compromiso como promotora dependía la vida de cientos de mujeres y niños de su comunidad. Así se lo transmitió a sus compañeras. En cuestión de minutos todas aceptaron convencidas. “No queremos que se mueran las mujeres y los bebés”, señalaron algunas de ellas.
El 31 de enero de 2017 la doctora Farid se propuso crear una plataforma comunitaria que le ayudase a identificar a todas las mujeres embarazadas en el primer trimestre del embarazo, asegurar el control prenatal, asesorar en materia de planificación familiar y vigilancia del recién nacido. Para ello necesitaba la participación de toda la comunidad. Pero no era fácil. “Tenían miedo a los chismes y al tiempo que iban a dedicar a este proyecto”, reconoce la doctora Farid. Por eso las primeras voluntarias sólo aceptaron trabajar seis meses.

Sin embargo, la historia de Verónica propició un cambio de comportamiento en el resto de sus compañeras en la comunidad. “Cuando perdí a mi bebé hace diez años no sabía a quién acudir. Sí hubiera existido una plataforma comunitaria probablemente mi hijo estuviese vivo. Creo que la plataforma comunitaria ayuda a que las mujeres y niños estén más cuidados”, señala Verónica Pérez. Hace pocos meses esta mujer acompañó a una madre soltera a recibir la atención médica necesaria en un centro de salud. “El médico me felicitó por haberla acompañado”, explica Verónica en Tzotzil a través de una interprete en español que ayuda en el trabajo diario a la doctora Farid.
“En estos meses las mujeres de la plataforma se han dado cuenta de que son respetadas y aceptadas en la comunidad y que su trabajo es ordenado y genera un respeto”, explica la doctora Farid en el centro de salud de Majunpepentic. Su perseverancia y compromiso han permitido que las 549 mujeres de esta región tengan una vida más plena y saludable. Los hechos muestran que la plataforma funciona. De enero a julio de 2016, sólo 18 mujeres acudieron en el primer trimestre a consulta prenatal, ahora en el 2017 en esos mismos meses han acudido 49 mujeres. Es decir, 172% más que el año pasado.

Compartir